14.03.2017

Perspectivas 2017: los riesgos fiscales y el desafío de revertir la caída del dólar

En el marco de la primera reunión anual de clientes del Servicio de Análisis y Pronósticos Económicos, los economistas Alfonso Capurro y Gabriel Oddone disertaron sobre el contexto y las perspectivas económicas para los próximos dos años.

En lo que refiere al escenario internacional Oddone destacó que hay una mejora de las perspectivas para la economía global que podría suponer el fin del ciclo bajista que ha caracterizado el desempeño mundial durante los últimos años. En particular, el foco estuvo puesto en la situación de la economía norteamericana y su impacto sobre el proceso de normalización monetaria por parte de la Reserva Federal. En este sentido, el economista señaló que la normalización monetaria será más rápida durante 2017, acelerando la transición financiera internacional hacia un mundo de tasas de interés más altas y dólar tendencialmente más fuerte. 


 A nivel regional, si bien Brasil tuvo un mal 2016 que confirma que la crisis actual es de las más severas de su historia, dejaría de caer este año. Sin embargo, la incertidumbre y los riesgos continúan siendo muy elevados. En particular, a pesar de la corrección que está en curso, la fragilidad fiscal persiste y continúa siendo uno de los principales desafíos para lograr reencauzar el crecimiento en el corto plazo. En el caso de Argentina, los últimos datos sugieren que los brotes verdes comienzan a aparecer y que la economía tendría un importante rebote durante 2017, creciendo en torno al 3%. En el frente fiscal, las elecciones y la entrada de capitales dan margen para postergar el ajuste en un contexto donde la política monetaria mantendría el sesgo contractivo para continuar avanzando en el frente inflacionario. Como consecuencia de lo anterior, Argentina seguirá “cara” y los riesgos de una depreciación real se diluyen. De esta manera, el escenario externo relevante para Uruguay luce mejor aunque persisten algunas amenazas que podrían conspirar contra las perspectivas. Entre ellas, destacan el aumento del petróleo, el proteccionismo y el replanteo de la agenda comercial y los factores asociados a la transición financiera internacional que pondrán mayor presión sobre los países emergentes. 


En el plano local, Capurro destacó que 2016 fue mejor a lo previsto. En este sentido, la apreciación que exhibió el peso uruguayo durante el año pasado tuvo efectos directos sobre varias variables. Puntualmente, los derrames positivos fueron sobre el crecimiento vía la reactivación del consumo privado y sobre la inflación, que se moderó sostenidamente desde mayo. En contraposición, conspiró contra la recomposición de la competitividad, principalmente extra-región. Para los próximos dos años, las proyecciones señalan una moderación del crecimiento en 2017 y un crecimiento mayor para 2018, cuando la recuperación regional comience a tener derrames positivos sobre nuestra economía. Asimismo, Capurro analizó la situación fiscal, señalando que si bien el balance en 2016 fue mejor al previsto, el desequilibrio persiste y no deja margen de cara a la próxima Rendición de Cuentas. En materia de precios relativos, el economista destacó que estamos “empantanados” en una región cara, y que no es sencillo salir de la trampa de la competitividad.